Matriz EVA-IA
Esta matriz no busca decidir si un texto lo escribió una persona o una IA. Busca diseñar tareas donde el aprendizaje deje huellas: decisiones, dudas, versiones, criterios, errores, descartes y reflexiones. Donde hay proceso visible, la evaluación deja de perseguir fantasmas y empieza a observar pensamiento.
Tome una evaluación que ya usa y atraviese las nueve secciones. Al final tendrá un paquete listo para aplicar el lunes siguiente: consigna nueva, mapa de delegación, evidencias, criterios y una declaración para el estudiante.
Un ejemplo antes de empezar
Elabore un ensayo de 2.000 palabras sobre el impacto de la IA en la educación superior.
Analice una práctica evaluativa real de su curso. Muestre por qué se vuelve frágil ante la IA. Use la herramienta para explorar alternativas y registre el proceso. Entregue el diagnóstico, la conversación seleccionada, lo que aceptó y rechazó, la consigna nueva, la rúbrica y una reflexión sobre lo que no delegó.
Una IA produce el primer ensayo sin que el estudiante entienda el problema. El segundo obliga a decidir, y la decisión deja rastro.
La tarea que ya usa
Antes de rediseñar, mire la tarea de frente. La pregunta que abre esta sección es incómoda a propósito: qué parte de este trabajo la resuelve hoy una IA sin que el estudiante aprenda nada.
Qué quiere evaluar de verdad
Una tarea frágil confunde producir una respuesta con comprender el problema. Precise el aprendizaje en juego, el que ninguna herramienta debería resolver por el estudiante.
Qué pasa a la máquina y qué se queda
La delegación se decide paso a paso. En cada momento del trabajo hay un acto de pensamiento que puede pasar a la máquina y otro que se queda con quien aprende. La frontera está en quién formula la pregunta.
Volver visible el proceso
El producto final muestra el resultado y calla las decisiones. Estas evidencias las devuelven a la vista: borradores, prompts, versiones que el estudiante descartó, lo que aceptó y lo que rechazó de la máquina. Con ellas usted lee cómo pensó, además del resultado que entregó.
La tarea cambia de forma
La consigna pide ahora cuatro cosas donde antes pedía una: el proceso visible, una decisión justificada, el producto y una reflexión sobre lo que el estudiante no delegó.
La rúbrica también cambia
Si la rúbrica sigue calificando el producto final, el rediseño no ocurrió. Estos criterios miran la decisión, el juicio y la reflexión por debajo de la superficie del texto. Elija los que sostienen su tarea.
La declaración que dice algo
La declaración vacía dice "usé ChatGPT" y no dice nada. Esta pide al estudiante nombrar qué delegó, qué se reservó, qué modificó y por qué eso aportó a su aprendizaje. La declaración se vuelve evidencia metacognitiva.
Auditar la propia tarea
Diez preguntas para revisar su rediseño. Si varias quedan sin marcar, la tarea todavía es frágil ante la IA.
Listo para el lunes
Aquí está el paquete completo. Descárguelo, imprímalo o guárdelo para seguir después. Abajo, un protocolo para llevar esta matriz a una sesión con otros profesores.